Fuente: Prosicología
La ansiedad es un estado de alerta en el que vivimos
amenazados ante un posible peligro y como no hay nada a lo cual temer,
comenzamos a tener miedo al miedo, a nuestras propias sensaciones corporales, a
las relaciones con los demás, a la vulnerabilidad que sentimos.
La ansiedad es un trastorno del futuro ya que nos
dificulta vivir el aquí y el ahora. Desde un estado de ansiedad inventamos un
futuro sin salidas ni posibilidades, realizamos interpretaciones catastróficas
acerca de lo que nos puede pasar.
“No puedo
dejar de pensar en lo que va a suceder cuando acuda al trabajo, voy a
bloquearme, no voy a tener capacidad de tomar decisiones…”
La ansiedad es un síntoma y puede llegar a ser
un indicador de un conflicto emocional originado por cómo nos relacionamos con
nosotros mismos o con los demás, es decir por cómo está estructurada
nuestra personalidad.
Aunque en realidad la ansiedad es una respuesta
universal, común y necesaria para la supervivencia. Se convierte en patológica
cuando el estado de ansiedad continúa en el tiempo y hace sufrir a la persona.
Todos los seres humanos tenemos ansiedad y gracias a
ella podemos dar respuesta adecuada a situaciones personales y laborales. Es
ese estado de activación que nos permite afrontar una entrevista de trabajo,
hablar en público, realizar una tarea…
La ansiedad patológica comienza cuando se superan ciertos
niveles de activación. En ese momento ya no es operativo, en vez de estar más
concentrado, se pueden llegar a tener sensaciones de ahogo, de falta de
concentración, de temblor, mareo…
Podemos dividir la ansiedad en normal y patológica:
·
ANSIEDAD NORMAL: Se manifiesta en episodios poco frecuentes, su
intensidad suele ser leve o media, con duración limitada. Básicamente
responde frente a un estímulo o situación estresante claramente
detectable.
No interfiere con la vida cotidiana de las personas, sino al contrario puede ayudar a ser más resolutivas y alcanzar un nivel de eficiencia alto.
No interfiere con la vida cotidiana de las personas, sino al contrario puede ayudar a ser más resolutivas y alcanzar un nivel de eficiencia alto.
·
ANSIEDAD PATOLÓGICA: Se manifiesta reiteradamente, su intensidad es elevada y
de prolongada duración. Consiste
en una reacción
desproporcionada frente a un estímulo o situación estresante, e interfiere
significativamente con la vida de quien la padece, incapacitándolo cada vez
más, por lo cual, requiere tratamiento específico.

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