viernes, 9 de agosto de 2013

COMPORTAMIENTOS PARA AUMENTAR LA AUTOESTIMA


Fuente: Contágiate de Salud

¿A quien no le gustaría creerse mejor de lo que es?  Y quien dice eso dice confiar más en si mismo, aumentar la motivación para conseguir objetivos, atreverse a experimentar cosas nuevas, etc.

Algunos no tuvimos mucha suerte con el feedback que recibimos de pequeños, esas alabanzas, reconocimientos o palabras de admiración que todo niño necesita para impulsar su autoconfianza.

Pero ello, puede convertirse en un lastre o en un reto, según se mire. El reconocimiento es uno de los pilares de la autoestima y si en nuestra  casa no son muy dados a halagar o reconocer los méritos de uno, necesitaremos cubrir esa necesidad desde fuera.

Probablemente recuerdes algún piropo, agradecimiento o halago que te gustó al interactuar con alguna persona en tu pasado, pero si no es así, te sugiero que pongas en práctica alguno de estos consejos inmediatamente y observes el resultado.

Saluda mirando a los ojos!
Una sonrisa acompañada de un contacto visual directo transmite confianza nacida del amor propio. Cuando no puedas hacerlo por estar al teléfono, da tu nombre a la persona que te conteste.

Muestra agradecimiento por los regalos

No eludas las expresiones de afecto que otra persona tiene contigo. La habilidad para dar o recibir es una de las marcas de la persona con una sólida autoestima

Evita fardar

Es paradójico pero forma parte de la verdadera modestia el saber recibir cumplidos con humildad o con gracia. Las personas que demandan una atención especial de los demás o siempre se están haciendo notar, no se suelen percibirse a si mismos como dignos de valor o de respeto.

No avasalles con tus problemas

Si no haces mas que hablar de tus problemas y los conviertes en el centro de las conversaciones, si solo salen críticas de tu boca hacia los demás, trata de reconducir tu conversación hacia algo mas constructivo. ¿Te quejas habitualmente de tu vida? ¿Cuál es la proporción de tus pensamientos positivos/negativos en tus conversaciones?

Ante una crisis, aumenta la actividad

Cuando entras en una etapa de dificultades o periodos mas deprimentes, trata de responder aumentando tu nivel de actividad. Cuando tu autoestima se pone realmente a prueba, no te pongas a dar vueltas cayendo en el juego de la víctima (o la parálisis por el análisis). Escuche a alguien decir que los automóviles recargan sus baterías a través del movimiento, no permaneciendo parados en el garaje.

Aprende de los errores

Una de los rasgos de las personas con una sana autoestima es que no se dejan hundir por el rechazo o los fallos. Ante el error, prueba a utilizar esta frase como mantra: "soy mucho mas que mis fracasos". Un error puede impulsar a realizar otra cosa diferente o la misma de nuevo para conseguir tener éxito, impregnándote de valor.

miércoles, 7 de agosto de 2013

SER TÍMIDO NO ES UN DEFECTO


Fuente: Guía Juvenil
Quién diría que tras la sentida voz de Luz Casal se oculta una mujer tímida o que el ímpetu desplegado en el terreno tras el balón queda apocado cuando Zinedine Zidane sale de la cacha? ¿Quién sospecharía que tras la fama de estas estrellas se esconden dos personas tímidas a quienes les ha costado sobremanera lidiar con ese rasgo de su personalidad?
Pues así es y más que cotilleo de prensa rosa, traigo el ejemplo porque vale como prueba de que la timidez no sentencia a quienes la portan. Un estudio de la psicóloga Pilar Varela, por ejemplo, ha concluido que “una persona con una timidez severa puede ser un amante fantástico aunque algunas maniobras previas a la relación de pareja, como el cortejo o acceder a una persona de la que está enamorado, le cuesten más trabajo que a una persona que no lo es”.

Timidez en la adolescencia

Es cierto que las personas con este carácter se escudan tras el mal humor o el carácter arisco para que la gente no se acerque a ellos y los emplean como técnicas o barreras de protección, pero en general los tímidos acumulan ciertos encantos como son “escuchar bien, ser sonrientes o discretos", dice Varela.
Pero no es la timidez un don envidiable, de hecho es la causa del sufrimiento del individuo y también de la familia que no consigue, y se frustra, al fracasar una y otra vez en el intento de que el pequeño haga amigos o se relaciones fácilmente con sus compañeros de aula.
Y si es preocupante en la infancia, más dolorosa es la timidez en los adultos pues estos la esconden al suponerse censurados por la sociedad y terminan reproduciendo las circunstancias que lo volvieron tímido. Según la psicóloga las fobias sociales, sobre las que muchas veces descansa la timidez, normalmente tienen sus raíces en la infancia, pero también se puede sufrir en edades más tardías "por motivos como el divorcio o el paro, dos de las crisis que más afectan a nuestro andamiaje emocional". 
Superar la timidez requiere herramientas que no siempre el individuo consigue por su cuenta y que pasan por recuperar la seguridad en sí mismo y perder el miedo a los demás.

¿CUÁL ES LA MEJOR FORMA DE CRIAR A LOS HIJOS?


Fuente: El Comercio



La psicóloga clínica Adhara Ampuero explica los tres estilos de control parental. ¿Con cuál te identificas?



Adhara Ampuero
Psicóloga clínica
Si hay algo que puede quitarle el sueño a cualquier padre es la sensación de que no está educando bien a sus hijos. Todos se han preguntado, por lo menos alguna vez, si está haciendo lo correcto en ese sentido. Probablemente no hay una única manera de criar adecuadamente a los hijos; cada familia tiene su propia forma de hacerlo y todos los estilos son válidos, siempre y cuando no se vulneren los derechos de los niños y adolescentes o se les maltrate de alguna manera.
Sin embargo, es importante analizar algunos estilos parentales que pueden ser más o menos adecuados, ya que los diferentes tipos de crianza están relacionados con diversas variables de ajuste psicológico de los niños y adolescentes.
Una de las clasificaciones más conocidas es la que describe tres tipos de control parental: autoritario, democrático y permisivo. El estilo autoritario se caracteriza por ejercer gran control sobre las normas y poca respuesta a las demandas de los hijos. Se expresa poco afecto y alta coerción. Este estilo ha sido relacionado con obediencia pero también con acumulación de agresividad y frustración que pueden ser descargadas en otras personas. También se asocia con poca confianza en ellos mismos, dependencia y orientación hacia el premio y el castigo.
El estilo permisivo es el extremo opuesto. Se caracteriza por un control mínimo de las normas y comportamientos, se evitan los castigos y se satisfacen casi todas las demandas del niño. Estos padres son tolerantes con los impulsos de sus hijos y afectuosos. Se asocia a escasos conflictos con los padres y bajos niveles de malestar psicológico pero también con inmadurez emocional, poca capacidad de asumir responsabilidades y dificultad para controlar impulsos.
Ninguno de los anteriores ofrece un equilibrio adecuado entre exigencia y respuesta emocional. Es importante señalar también que algunos estudios relacionan estos estilos con el uso de drogas y consumo de alcohol.
Por último, el estilo democrático se relaciona con una actitud que equilibra las normas y las respuestas de las demandas de los hijos. Los acuerdos se negocian y se explica la razón de las reglas de conducta. Se expresa afecto y se promueve la autonomía de los hijos, ya que se muestra interés en sus opiniones. Este estilo está asociado a un buen ajuste psicológico general, alta autoestima, confianza en los demás, buen control de impulsos y escasos problemas de conducta. Saque usted sus conclusiones.

¿CUÁL ES EL ORIGEN DEL MIEDO A LAS ALTURAS?


Fuente: El Comercio



Una nueva investigación revela que la locomoción y lo que el individuo registra con su visión periférica ayudan a explicar el temor ante superficies elevadas.


(BBC Mundo). Nada se interpone en el camino de un bebe cuando aprende a gatear y quiere algo. Si está en una superficie elevada y en un descuido se cae, el golpe no evitará una segunda caída (o varias más). En sus primeros meses de vida no le tiene miedo a las alturas.
Pero a medida que el tiempo pasa, empiezan a mostrar cautela. ¿Cómo se explica ese cambio? Un estudio publicado en la última edición de la revista Psychological Science afirma que la clave esta en la locomoción, es decir, en la acción que se realiza al trasladarse de un punto a otro.
Un elemento fundamental en este aspecto, según la investigación, es la“propiocepción”, que se define como la percepción visual que tiene el individuo de su propio movimiento.
Los científicos que analizaron el tema son psicólogos de las universidades de Berkeley, San Francisco y Nuevo México, en Estados Unidos; de Caen Basse-Normandie y Paris Descartes, en Francia y de Doshisha, en Japón.
Los expertos concluyeron que la visión periférica juega un papel muy importante en el desarrollo del miedo a las alturas después de haber hecho experimentos con bebés que gateaban y con otros que todavía no habían aprendido.

CONEJITOS DE INDIA
Uno de los ejercicios realizados consistió en introducir a los pequeños que no gateaban en go-karts (pequeños vehículos de cuatro ruedas) que el equipo manejaba con un control similar a los de juegos electrónicos. Después de estar expuestos a esta actividad durante tres semanas, los bebes fueron colocados en el borde de una superficie de poco más de un metro de altura.
El resultado fue que el latido del corazón de estos infantes se incrementó a cinco por minutos, lo que sugiere que estaban ansiosos. En el latido de los que no “manejaron”, no se registró ningún cambio.
En otro de los experimentos, los bebes estuvieron dentro de una habitación en la que se movían el techo y las paredes. El objetivo era recrear la sensación de moverse hacia adelante. Los que estuvieron en los go-karts retrocedieron, los que no, se movieron mucho menos.
“Esto sugiere que el acto de impulsarse le enseña al cerebro a estar atento a lo que hay en su campo de visión periférica para ajustar su equilibrio”, le dijo Joseph Campos, uno de los psicólogos que participó en el estudio, a la revista New Scientist.
Otra prueba realizada por los investigadores fue poner a los bebés que ya gateaban en la habitación que se movía, y luego cerca del borde de una mesa de vidrio larga. Quienes tuvieron una mayor reacción en el cuarto que se movía, tenían dificultades para moverse sobre la mesa y llegar al otro lado, en donde estaban sus madres.
El hallazgo podría explicar por qué una persona que se asoma en la ventana de un avión, no siente vértigo. Pero esa misma persona, en un helicóptero, si podría marearse. En el primer caso, la visión periférica es igual casi todo el tiempo; en el segundo hay mucho más movimiento.